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Legado, familias del vino y relevo generacional

El tema central de este año en BWW fue el factor humano y el legado, lo que dio una presencia especial a familias bodegueras de tradición centenaria y también a abordar los retos del relevo generacional.

¿Este cambio supone una evolución o una revolución? Es la pregunta a la que intentaron responder Martina Prieto Pariente, de José Pariente (Rueda) y A Vilerma (Ribeiro), los primos Leo y Roc Gramona, de la bodega del mismo nombre en Penedès, y Carlos López de Lacalle, de Artadi.

Todos estuvieron de acuerdo en que la generación de sus padres estuvo más marcada por los avances tecnológicos, mientras que la suya se fija mucho más en la viña, el suelo y el territorio. Martina Prieto elogió la labor pionera de su madre, Mariví Pariente, para poner en valor la verdejo, mientras que ella y su hermano están más centrados en la clasificación de suelos. “La revolución es parar, ver lo que está ocurriendo y avanzar de manera crítica. Nuestra aportación es dar identidad y personalidad y mostrar la capacidad de guarda de la verdejo”.

Por su parte, López de Lacalle apuntó: “Somos la segunda generación de unas gentes que se abrieron al mundo en los ochenta y pusieron en valor distintas regiones vinícolas; nosotros debemos empezar a hablar de los pueblos; si no, habremos fracasado en el mundo del vino, porque su lenguaje es universal”.

En Gramona, el foco de la sexta generación está en los estudios de suelos y en la viña para adaptarse al cambio climático, y en la evolución en el mundo de los espumosos para hilar cada vez más fino. “Donde sí hacía falta una revolución era en los vinos tranquilos”, señaló Roc Gramona. “El Penedès ha mirado más a Burdeos, pero para mí está más cerca de Ródano o Borgoña”. Su primo Leo defendió un ejercicio de autoestima: “Hay que salir con las botellas por el mundo sin complejos”.

De la viña a la botella

El relevo generacional también fue el hilo conductor de la cata organizada por EDA Drinks & Wine Campus. Bajo el título “De viticultores a elaboradores: el salto de una nueva generación del vino”, a la mesa se sentaron cuatro jóvenes viñadores que están transformando las uvas familiares en vinos con identidad propia. Martí Torrallardona (La Fita Vins Personals, Penedès) describió bien cómo fue ese cambio de modelo en su casa, donde durante años se cultivaban uvas que se vendían a otras bodegas para después comprar vino base con el que elaborar espumosos. “Mis abuelos malvendían la uva y malcompraban el vino. Yo entendí que había que dar valor a esos viñedos familiares y hacer vinos con sentido e identidad”.

En Méntrida, David Villamiel (A Pie de Tierra) lidera un pequeño proyecto junto al sumiller Aitor Paul en un municipio donde, según contó, apenas quedan tres bodegas en activo. A pesar de todo, él tuvo claro lo que quería hacer desde bien joven. “He faltado a clase por ayudar en la vendimia. Sabía que con mi padre moría la viña familiar, así que decidí coger su testigo con miedo pero también con mucha esperanza,” contó David, que gestiona su pequeño proyecto junto al sumiller de Lavinia, Aitor Paul. “En la época de mi abuelo, el que tenía viña era la envidia del pueblo,” recordó David. “Nosotros estamos intentando devolver el prestigio al oficio de viticultor”.

Además de participar en la mesa de San Martín de Unx sobre la que ya escribimos, Sara Valencia (Casa Genara) también estuvo en la cata de EDA Drinks & Wine Campus, donde explicó cómo volvió al pueblo para trabajar los viñedos de la familia. La joven navarra compagina el campo con su trabajo en Vivid, un laboratorio de innovación rural en torno al vino, la viticultura y la despoblación. “Me encanta impulsar que el talento joven se traslade al campo y pueda desarrollar allí todo su potencial,” comentó Sara, que ve la viticultura como proyecto de vida, no solo como un trabajo.

El caso de Carmen F. Uriarte no es estrictamente un relevo generacional pero ella está decidida a dar continuidad a una bodega en Rioja Alavesa que de otra forma hubiera desaparecido. Ingeniera agrónoma madrileña y estudiante del Diploma WSET, Carmen trasteaba desde cría en la bodega de un familiar en Fuenmayor. En 2023 se hizo cargo de la bodega de Txutxi Muro en Lapuebla, un cosechero muy respetado en la comarca pero sin nadie en la familia que siguiera con el negocio. Un año después, lanzó al mercado tres vinos de su primera añada, todos maceraciones carbónicas, manteniendo el estilo de Txutxi. Durante la cata, Carmen comentaba la ilusión que le había hecho recibir la cartilla de viticultora justo antes de viajar a Barcelona para su primera BWW y sus ganas de mantener el legado que le ha llegado. “El trasvase de conocimiento ha sido fundamental para mi desarrollo profesional; en mi caso, la ayuda de Txutxi Muro ha sido determinante”. Eso sí, quiere mantener la tradición pero aportando su personalidad a sus vinos: “uvas vendimiadas antes para conseguir vinos más ligeros, fluidos y de trago largo”.

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Amaya Cervera

Periodista especializada en vino con más de 25 años de experiencia. Fundadora de Spanish Wine Lover y Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica 2023

Yolanda Ortiz de Arri
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Yolanda Ortiz de Arri

Periodista con más de 25 años de experiencia en medios nacionales e internacionales. WSET3, formadora y traductora especializada en vino