Diez etiquetas para tomar el pulso al vino español más actual
No queríamos cerrar nuestra serie dedicada a Barcelona Wine Week y a los salones paralelos sin publicar una selección de vinos que ayudara a contextualizar lo catado esos días.
Las diez etiquetas que reunimos aquí, casi todas ellas novedades, ofrecen una panorámica elocuente del momento que vive el vino español. No es casualidad que dominen los blancos y rosados, que se haya colado algún espumoso ancestral o que aparezcan variedades más resilientes al cambio climático.
Nunca ha existido tal diversidad de orígenes, estilos y perfiles de vinos en España. Paradójicamente, esta efervescencia creativa coincide con un contexto de incertidumbre global y descenso del consumo que no facilita precisamente que el mercado internacional perciba la calidad y singularidad que hoy muestran tantas zonas del país.
No están todos los que deberían, ni esta selección pretende ser un canon. Pero sí traza un esbozo reconocible del dinamismo actual y de la pluralidad de caminos que están explorando los productores españoles.
Vinya del Doctor 2023 Espumoso Ancestral, Vinestar, Can Rossell de la Serra (Penedès, sin DO)
En 2022, el enólogo Ricard Aliaga y la sumiller Ariadna García encontraron en cinco hectáreas de Can Rossell de la Serra, entre Sant Sadurní d’Anoia y Torrelavit, el lugar perfecto donde desarrollar su proyecto. Rodeada de bosque y dividida en microparcelas, la finca reúne las condiciones que buscaban para trabajar exclusivamente con viñedo propio.
Sin tradición familiar en el sector, la pareja ha optado por centrarse en espumosos ancestrales elaborados únicamente con sus uvas, un enfoque con el que buscan una expresión directa del viñedo y un compromiso de contener el tamaño de Vinestar. Su producción actual ronda las 15.000 botellas y trabajan con las variedades xarel.lo, macabeo y garnacha.

Hace unos meses destacamos su espumoso principal como vino de la semana, pero hoy escribimos sobre uno de los dos parcelarios que la pareja presentó en Barcelona Wine Week. Se trata de la primera añada de Vinya del Senyor, un 100% xarel.lo procedente de una pequeña parcela calcárea de su finca. El nombre rinde homenaje al padre de Ricard, médico que profesión, que les echó una mano en la puesta en marcha del proyecto. El resultado es un espumoso de perfil cítrico, con agradables notas herbáceas que acentúan la sensación de frescura, buena textura y un final con agarre. Un ancestral con vocación gastronómica del que se han producido 500 botellas con un precio de 24 €.
Diez Días de Marzo 2024 Blanco, Bodegas Vilaplana (Granada)
Situada en Caniles, en la zona norte de la provincia de Granada, la familia Vilaplana cultiva 15 hectáreas de viña entre los 940 y 1.100 metros de altitud a los pies de la Sierra de Baza, donde se beneficia de notables diferencias térmicas durante la fase de maduración de la uva. Luis Vilaplana cambió la vida en Barcelona por el pueblo de su mujer, Antonia y la fascinación que su suegro, Juan, le transmitió por la viña. En 2010 sacaron su primer vino al mercado y hoy su hijo Joan, tercera generación, trabaja activamente en la bodega y ha creado una línea de vinos naturales.

De todo lo que catamos con Luis y Joan en el salón Off the Record, nos llamaron la atención los blancos de jaén blanco (cayetana blanca). Esta variedad que ha dado origen a numerosas uvas de la Península como la doradilla, la mouratón, la rabigato o la jaén tinto, es la de ciclo más largo en su zona. Mientras llega al mercado un monovarietal sin sulfitos con notas de heno, almendra cruda y buen volumen en boca, lo que se puede probar por 12,5 € es un ensamblaje de 60% de jaén banco y 40% macabeo elaborado en acero inoxidable con una fina reducción (pipa de girasol), sabroso, sápido y con buena persistencia. Un vino con carácter y excelente relación calidad-precio que se puede encontrar también en la carta de vinos de Aponiente.
El nombre hace referencia a una acequia y a un antiguo derecho de riego que permitía incluso a las fincas más humildes beneficiarse del deshielo de la Sierra de Baza durante los primeros días de marzo.
Ojo y Coíllo Riofrío Alto 2024 Blanco, Ojo y Coíllo (Sierra de Montilla)
Con paciencia y buena letra, Miguel Castro Maíllo continúa explorando el terruño tan desconocido como fascinante de la sierra de Montilla y recientemente también de Moriles, de donde acaba de presentar un interesante parcelario de suelos de barajuela. Su gama también se amplió el año pasado con un vino dulce de pedro ximénez, pero su proyecto, al margen de la DO, se centra en los vinos blancos de albariza que elabora a partir de las parcelas que trabaja en el paraje del Cerro Macho, que divide la sierra de Montilla en dos partes, Río Frío Alto al este y Benavente Alto al oeste.

Precisamente de estas dos zonas elabora sendos vinos que reflejan las distintas condiciones de exposición. Benavente, más abierto al sol, ofrece un perfil más amplio y vinoso. Riofrío Alto, que se beneficia de sombra por la tarde, se mueve en registros más contenidos, con marcada salinidad, buena profundidad y una acidez que estructura el conjunto. De la añada actual se han producido 1.500 botellas, con un precio de 18 €.
Suañé Melange 2014 Blanco, Alonso & Pedrajo (DOCa Rioja)
En una bodega tan poco convencional como Alonso & Pedrajo, lanzar un blanco Gran Reserva —categoría asociada al clasicismo riojano — podría parecer un movimiento contradictorio. Sin embargo, encaja perfectamente con la personalidad inconformista del proyecto que fundaron Alberto Pedrajo y Javier Alonso en Villalba de Rioja.

El dúo ha optado por reinterpretar la categoría desde su propia visión y desde un viñedo situado a 600 metros de altitud, a los pies de los Montes Obarenes. Convencidos del potencial de envejecimiento de los blancos de esta zona a 600 metros de altitud, decidieron guardar una parte de la primera cosecha de su blanco Suañé, un ensamblaje de 80% viura y 20% sauvignon blanc procedente de su finca La Cala, con una breve maceración con pieles de cinco días. Tras siete años en barrica y bocoy y tres más en botella, han lanzado esta edición limitada de apenas 600 botellas (en torno a 100 €). El vino no pasa desapercibido: expresivo y con excelente textura en boca, combina notas de almendra y polen con una evolución que aporta concentración y salinidad, todo ello envuelto en matices oxidativos perfectamente integrados. Un vino original que engrandece la categoría de blancos gran reserva de Rioja.
Versos de Valtuille Pal de la Vega Godello Barrica 2023 Blanco, Estévez Bodegas y Viñedos (DO Bierzo)
Fundada en 2015, la bodega representa el regreso a Valtuille de Abajo de los descendientes del escritor berciano Antonio Estévez, exiliado en México tras la Guerra Civil. El proyecto suma 17 hectáreas propias y cuatro más trabajadas con viticultores locales, con una producción anual que ronda las 70.000 botellas. Desde 2021, el enólogo César Márquez dirige la elaboración y en la cosecha 2023, de perfil más fresco, ha afinado un estilo definido por mayor precisión y equilibrio.

El blanco básico de la bodega es una gran introducción al godello del Bierzo, pero por un poco más, merece la pena elegir Pal de la Vega. Las viñas de este paraje están situadas junto a la bodega a unos 500 metros de altitud, sobre suelos de arcilla y arena y conducidas en espaldera. La fermentación es espontánea con levaduras autóctonas, sin maloláctica, y la crianza se realiza en barricas de roble de 500 litros con trabajo de lías finas. Tras una ligera reducción inicial, el vino despliega buena acidez, notas especiadas y recuerdos de palomitas, con un perfil fresco y elegante que remite a ciertos blancos de Borgoña criados en madera. Se han producido 1.500 botellas y su precio se sitúa en torno a los 20 €.
Espantaburros Clarete 2022, César Fernández Díaz (Castilla y León)
Este pequeño productor de Ribera del Duero comercializa sus vinos sin el sello de la DO y cuenta con viñas en los dos márgenes del río: Fuentelcésped, al sur, donde dominan los suelos franco-arenosos y Peñaranda al norte, de naturaleza más arcillo-calcárea. Sigue una filosofía borgoñona de vinos regionales, de pueblo, paraje y parcela, y se centra en viñedos viejos; su viña más joven, asegura, tiene 75 años. La gran ventaja de trabajar con viñas viejas es la diversidad varietal que acompaña a la tempranillo y que aporta frescura y fluidez a los vinos.

Fernández es también un gran defensor de los claretes -en su página web vende camisetas con el lema Make Clarete Great Again. Su aproximación a la categoría es una cofermentación en madera de viñas de entre 80 y 85 años de la zona de Peñaranda con aproximadamente un 30% de blancas con dominio de albillo. Entre las tintas, además de tempranillo, entran racimos de garnacha y bobal. El vino se cría unos 12 meses más en barrica antes del embotellado, pero la madera es imperceptible. El estilo, de hecho, es particularmente jugoso y vibrante, con la acidez como hilo conductor y leves recuerdos de frutos rojos; todo un logro en la calurosa cosecha 2022.
Es un vino que amplía el espectro de los claretes de guarda de la Ribera, de los que hemos destacado algún ejemplo en las últimas semanas, por la vía de la frescura. Estos vinos criados en madera, hormigón o una mezcla de recipientes se nos antojan cada vez más como una expresión auténtica, fácilmente abordable y válida para consumir a lo largo de todo el año.
Roda I Reserva Perdigón 2023 Rosado, Bodegas Roda (Rioja)
La bodega del Barrio de la Estación de Haro continúa ampliando su gama de vinos en línea con las tendencias más actuales. Tras el lanzamiento del blanco Roda I hace unos pocos años, llega ahora este rosado con voluntad de vino de guarda. Las uvas proceden en su mayoría de Perdigón, una finca de 17 hectáreas que ocupa una suave loma a la entrada del meandro de Tondón, en Haro, y de parcelas cercanas. Perdigón es uno de los viñedos que se recorren habitualmente cuando se realizan visitas a la bodega. Se plantó en 1993 con tempranillo, garnacha y graciano, pero solo las dos primeras variedades participan en el ensamblaje del vino. Al cumplir 30 años en la cosecha 2023, las uvas alcanzaron la edad mínima para formar parte de los vinos de calidad superior de la bodega, de modo que esta primera añada tiene ciertos tintes conmemorativos. Como toda la gama Roda y Roda I, se comercializa como Reserva.

La elaboración es muy tradicional, con fermentación y crianza de 15 meses con sus lías en barricas de roble francés de segundo uso. Es un rosado serio y con estructura que alcanza los 14,5% vol. y que se expresa fundamentalmente en el paladar combinando la opulencia con toques sápidos y casi salinos que aportan frescura. En el futuro aumentarán la proporción de tempranillo para conseguir mayor capacidad de envejecimiento. Después del blanco, es la segunda referencia de la bodega que se comercializa en botella borgoña. El precio de venta al público estará alrededor de los 30 €.
Al Pie del Abismo 2023 Tinto, Al Pie del Abismo (DO Arribes)
Este proyecto nace del empeño de Marta y Javi por preservar la tradición vitícola y el legado familiar de un viñedo viejo en Pereña de la Ribera, dentro del Parque Natural de las Arribes del Duero (noroeste de Salamanca). Se trata de una parcela de 1,9 hectáreas, orientada al noreste y asentada sobre suelos de esquisto y cuarzo, a 750 metros de altitud. Según recuerda el tío de Marta, copropietaria del proyecto, la viña ya existía en 1936 y fue plantada con juan garcía y tinto jeromo.

La tinto jeromo, variedad minoritaria y nativa de Arribes, destaca por su resistencia a enfermedades, maduración tardía y buena acidez. Recuperada por el ITACyL, hoy apenas quedan unas hectáreas en la denominación, pero su comportamiento la señala como una uva con interesante potencial frente al cambio climático.
Aunque ninguno de los dos se dedica en exclusiva a la viña —Marta trabaja en la administración local y Javi compagina su oficio de lutier de guitarras eléctricas con el de enólogo—, el proyecto destila dedicación y son muy activos en enoturismo.
Al Pie del Abismo es el único vino que elaboran y sale al mercado con al menos dos años de botella. En BWW catamos dos añadas: 2022, más cálida, de perfil maduro y especiado, y 2023, claramente más fresca y jugosa, con seductoras notas de fruta roja y taninos elegantes. Ambas mantienen el mismo ensamblaje (80% juan garcía y 20% tinto jeromo) y una crianza de 10 meses en roble francés usado. La producción es de 3.400 botellas y el precio en la tienda de la bodega es 19,95 €.
Cirerets 2021 Tinto, Mas Alta (DOQ Priorat)
Mas Alta firma en Cirerets 2021 un tinto de pueblo elaborado con un 70% de garnacha de la parcela Cirerets y un 30% de cariñena vieja plantada en 1962 en costers de umbría en La Vilella Alta, un pueblo en la vertiente meridional de la sierra del Montsant. Ambas viñas se cultivan en ecológico certificado y forman parte del proyecto iniciado en 1999 por las familias belgas Lambrecht y Vanhoutte, que hoy suma 70 hectáreas con distintas orientaciones en el pueblo y en otros parajes del Priorat. El vino se cría durante 16 meses en barricas de 225 y 500 litros y se afina posteriormente en cemento.

El resultado es un priorat que conjuga fruta crujiente y profundidad de sabor, con una estructura envolvente y un punto de frescura que equilibra la potencia habitual de la zona. Según Damià del Castillo, enólogo de la bodega, la diferencia de maduración —hasta tres semanas— entre garnacha y cariñena permite jugar con perfiles complementarios: la primera aporta fruta y sedosidad la segunda, tensión, acidez y frescura. La producción es de 17.000 botellas y su precio ronda los 47 €.
El Picañón 2024 Tinto, A Vilerma (DO Ribeiro)
Tras la compra en 2024 de esta bodega pionera en la recuperación de variedades locales en Ribeiro, los hermanos Martina e Ignacio Prieto Pariente, de Bodega José Pariente (Rueda) están redefiniendo la gama de vinos. Junto al blanco central de la casa, en Barcelona Wine Week presentaron dos nuevos vinos de la cosecha 2024. Si Arsenio Paz, un blanco criado en foudre austriaco, rinde homenaje al fundador de la bodega, El Picañón da continuidad a la elaboración de tinto en A Vilerma.

El Picañón es una mezcla de caíño, sousón, brancellao y ferrón de una viña plantada cerca del río Avia, que era también propiedad de Arsenio, y que se cría durante 10 meses en barricas de roble usado. El vino, de 12,5% vol., tiene un perfil limpio y fragante, con recuerdos de frutillos rojos silvestres. En boca es sabroso, con textura crujiente, taninos pulidos y madera bien integrada. Amable y muy agradable de beber, ofrece una buena iniciación a los tintos del Ribeiro sin perder un ápice de personalidad, gracias en parte a la riqueza varietal que caracteriza a la región y que es uno de sus mayores tesoros. Se podrá encontrar en tiendas entre 18 y 20 €.
Yolanda Ortiz de Arri
Periodista con más de 25 años de experiencia en medios nacionales e internacionales. WSET3, formadora y traductora especializada en vino
Amaya Cervera
Periodista especializada en vino con más de 25 años de experiencia. Fundadora de Spanish Wine Lover y Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica 2023
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