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Can Rich d’Amfora 2024 Blanco

Seguro que muy poca gente, wine lovers incluidos, asocian Ibiza con el vino. Pero pese al turismo y la presión urbanística, la designación VT Ibiza controla 59 hectáreas de viñedo cultivadas por 34 viticultores. De ellas, 25 pertenecen a Can Rich, un proyecto que arrancó a finales de la década de los noventa y que en los dos últimos años se ha revitalizado con la incorporación en la dirección de Álvaro Pérez Navazo.

Con una larga trayectoria en Abadía Retuerta, donde fue director de marketing y, en sus últimos años, responsable de la Academia del Terruño, Pérez Navazo ha encontrado en este proyecto impulsado por la familia de su mujer una oportunidad para explorar el mundo de los vinos mediterráneos y ahondar en la personalidad varietal de la isla.  

La bodega produce entre 80.000 y 90.000 botellas al año y está centrada fundamentalmente en la elaboración de vinos blancos y rosados. Las variedades blancas principales son la moscatel, en su doble versión de grano menudo y moscatel de Alejandría, y la malvasía. En tintas trabajan la monastrell, con la que elaboran un rosado bien interesante. Los estudios de ADN han descubierto que esta variedad tiene una genética diferente a la de la Península y se está barajando la idea de renombrarla como eivissenc (ibicenca).

Otro descubrimiento fascinante es que las variedades antiguas recuperadas en la isla son propias de Ibiza y diferentes, por ejemplo, a las halladas en Mallorca, lo que sugiere una insularidad extrema. Can Rich colabora en este proceso con un plan de injertado de una selección de estas uvas rescatadas del pasado. Hasta que sea posible tomar un vino de grec, que parece tener un perfil similar al de la malvasía, o de variedades rosadas con nombres tan originales como lluquina y vermellet, se puede disfrutar del blanco de Can Rich envejecido en ánfora.

Se elabora con moscatel de grano menudo, variedad largamente asentada en la isla, con la que se solía elaborar un vino dulce a partir de racimos asoleados. Las uvas no proceden de la finca principal de la bodega en Sant Antoni de Portmany, sino de Can Llaudis, una segunda propiedad con 3.000 olivos y cinco hectáreas de viña en el Parque Natural de Ses Salines, en el sur de la isla, muy cerca del mar. Aquí los suelos son franco-limosos y la maduración mucho más temprana. La moscatel de grano menudo, de hecho, se vendimió el 29 de julio.

El vino se beneficia de una cierta maceración con pieles para ganar consistencia, pero lo que, según Pérez Navazo, genera más volumen en boca es el proceso de oxigenación durante la crianza en ánfora. La variedad, muy reconocible, se expresa con frescura y sin excesos, con notas herbales, florales (lavanda) y recuerdos de piel de mandarina. Un blanco muy mediterráneo que va más allá del aperitivo y permite acompañar muchos platos ligeros del verano. Se agradece también la moderación del grado alcohólico. 

12,5% vol.
7.500 botellas
18 €
Puntuación: 91


Firma

Amaya Cervera

Periodista especializada en vino con más de 25 años de experiencia. Fundadora de Spanish Wine Lover y Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica 2023