SWL.

SWL.

Vera Vides 2024 Tinto

Los calores sofocantes que estamos viviendo no invitan a tomar tintos de Ribera de Duero, pero en los últimos años han aparecido proyectos que se desmarcan de la potencia para buscar una expresión más fresca y liviana de la región.

Uno de ellos es Magna Vides, en La Aguilera, una pedanía de Aranda de Duero (Burgos) con un importante patrimonio de viñedo viejo. Detrás están Pablo Arranz y Andrea Sanz, quienes, en 2005, decidieron dejar sus trabajos para mudarse al pueblo de los abuelos de Pablo y convertirse en viticultores. Con el tiempo, se han hecho con un buen número de viñedos viejos en el valle del Gromejón, que discurre entre La Aguilera, Quintana del Pidio y Gumiel de Izán, y han realizado nuevas plantaciones a partir de material vegetal de sus cepas viejas.

La mayor parte de sus viñas están en la cara norte del valle, en La Aguilera, pero también cultivan algunas parcelas en la cara sur que pertenecen a Quintana del Pidio. La frescura de sus vinos se apoya en vendimias más al dente, pero sobre todo en el uso que hacen de variedades minoritarias intercaladas con la tinto fino (tempranillo) en sus viñedos viejos. La cosecha 2024 de este Vera Vides que hemos elegido como vino de la semana incluye un 5% de bobal, un 5% de albillo mayor y un 5% de garnacha. No son porcentajes muy elevados, pero marcan diferencias frente a la mayoría de riberas tintos que se apoyan exclusivamente en la tinto fino.

La elaboración también contribuye a fomentar este estilo más bebible y fluido. Fermentan a baja temperatura con un 20% de raspón, sin buscar extracción y crían durante ocho meses en depósitos de acero inoxidable. No utilizan sus tempranillos más viejos (la edad de la viña es de unos 25 años), ya que se trata de un tinto de entrada de gama, pero sí recurren a parcelas de una media de 80 años para esas variedades secundarias. La bobal, por ejemplo, no está autorizada, pero se permite su uso si procede de viñedos anteriores a la fecha de creación de la DO el 21 de julio de 1982.

Probablemente, en una cata a ciegas, sería difícil identificar Vera Vides como un Ribera del Duero, pero se agradece que la zona utilice herramientas propias, como la diversidad varietal de los viñedos viejos, para ofrecer otras opciones de consumo.  

El vino se caracteriza por un punto de maduración crujiente que le da un aire contemporáneo y un carácter fresco. Tiene fruta roja, notas especiadas y leves recuerdos de maceración carbónica. Sin notas de fruta dulce y alejado de la estructura que se espera de la zona, sacrifica el centro de boca, pero gana en fluidez y persistencia.

Accesible, disfrutable y con un estilo que permite enfriar la botella más de lo que le correspondería a un tinto, Vera Vides es el ribera perfecto para descorchar en una barbacoa este verano.

13% vol.
15 €
Puntuación: 92 


Firma

Amaya Cervera

Periodista especializada en vino con más de 25 años de experiencia. Fundadora de Spanish Wine Lover y Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica 2023