La moneu es una de las uvas ancestrales recuperadas por Familia Torres en los últimos años con vistas a combatir el cambio climático. Originaria del Penedès, se descubrió cerca de Querol (Tarragona), en la comarca del Alt Camp, y se bautizó con el nombre del cercano Coster del Moneu.
Particularmente resistente a la sequía, está plantada fundamentalmente en la finca del Castell de Bleda, en el municipio de Santa Margarida i els Monjos y desde hace unos años forma parte del ensamblaje del Clos Ancestral (junto con garnacha y tempranillo), que recomendamos en su momento como vino de la semana.
El tinto que traemos hoy, sin embargo, es un monovarietal de Jean Leon, una de las bodegas de la familia Torres en el Penedès. Su responsable y miembro de la quinta generación, Mireia Torres, lleva trabajando desde 2015 en una gama de vinos experimentales de producción limitada que le ha permitido explorar variedades blancas como forcada, garnacha y malvasía; y tintas como sumoll, cabernet franc, petit verdot y moneu.
Este tinto que firma junto a la enóloga Montse Escoté es una de las propuestas más interesantes de las aparecidas hasta la fecha y refleja el poder de estas uvas recuperadas para construir un nuevo perfil de tintos mediterráneos más frescos, frutales y relajados. La variedad, que se cultiva en ecológico, se plantó en el viñedo La Serra de la finca de Jean Leon en 2020 sobre suelos arcillosos y ocupa una hectárea y media.
Pese a que 2023 fue un año muy cálido y seco que desencadenó una de las vendimias más tempranas de los últimos tiempos, el vino mantiene una gran energía y frescura, sin renunciar a una cierta madurez. Tiene notas de frutillos silvestres (fresa y arándanos) y de zarza, con una parte fresca. Muy vibrante en boca, la fruta es la gran protagonista, envuelve bien un tanino ligeramente herbal, pero no verde, y destaca por su sapidez final. Es maravilloso este nuevo estilo mediterráneo tan agradable de beber, que no cansa y se apoya en graduaciones relativamente bajas.
El vino fermentó en acero inoxidable y envejeció 11 meses en barricas de roble francés de 225 litros y fudres de 2.200 litros. La presentación se inspira en las marcas de tiza que se hacían en las botellas durante su envejecimiento en bodega. La etiqueta sujeta al cuello de la botella sirve para que la información del vino siga estando disponible si se introduce la botella en una cubitera. Y este moneu se puede tomar sin problema un poco más frío de lo habitual.
12,5% vol.
3.007 botellas
22,5 €
Puntuación: 92
Amaya Cervera
Periodista especializada en vino con más de 25 años de experiencia. Fundadora de Spanish Wine Lover y Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica 2023
NEWSLETTER
Únete a nuestro grupo de Spanish wine lovers
