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Barco del Corneta 2024 Blanco

Barco del Corneta es el nombre del pinar que enmarca el viñedo de cinco hectáreas y media que la enóloga Beatriz Herranz y su madre María Antonia Sanz plantaron en 2008 en el paraje de Cantarranas, en La Seca, a partir de esquejes de verdejo de una viña vieja del municipio. 

Con el tiempo, el vino que sale de esta viña se ha convertido en una referencia indispensable para los amantes de los blancos de Rueda, aunque la bodega ha elaborado siempre fuera de la DO y bajo el indicativo VT Castilla y León. Al principio porque no alcanzaban el número mínimo de botellas requerido en ese momento y, después, porque Beatriz y su socio Félix Crespo, que se incorporó al proyecto en 2016, prefirieron trabajar de una manera más libre y desmarcarse del enfoque bastante tecnológico que imperaba en ese momento en la zona.

Lo primero que demostró Barco del Corneta es que se podía hacer un buen verdejo de viñedo joven, siempre y cuando se contara con un buen terruño (arenas silíceas y canto rodado) y hubiera un buen trabajo de viticultura detrás. Es una viña de secano, cultivada en ecológico y con rendimientos moderados: nunca han pasado de 7.000 kilos por hectárea y lo habitual es quedarse en torno a los 5.000 kilos. 

En 2022 asistimos a la primera vertical que se hizo del vino y, si bien la añada inaugural de 2013 se mostró un poco cansada, ahí estaba un excelente 2014 que mantenía los rasgos esenciales del vino como la salinidad final y esas notas que oscilan entre la tiza y la piedra seca. Nuestra impresión general con este vino es que siempre gana con un par de años de botella, pero la cata vertical demostró que puede tener bastante más recorrido. El espíritu de Beatriz y Félix es el de elaborar vinos de guarda

Con un viñedo maduro que se va acercando a los 20 años y la comodidad de contar con instalaciones propias desde 2019, la trayectoria del vino es de lo más sólida. La interpretación cualitativa de la verdejo ha sido siempre por la vía del envejecimiento en madera. El vino fermenta y envejece durante nueve meses en barricas de 500 y 600 litros

2024 fue una añada marcada por el calor, pero también por unas lluvias abundantes, sobre todo en primavera. Tras un verano muy seco, se registraron algunos episodios de lluvia tanto antes como después de la vendimia. Una novedad que introdujeron este año, según nos contó Félix Crespo, es que no sulfitaron en entrada de uva.

El vino sigue la línea a la que nos tiene acostumbrados la bodega, pero quizás con una expresión más plena en este estado inicial de desarrollo y un paladar particularmente jugoso que combina muy bien la acidez con la dulcedumbre de la fruta y hace salivar. Las notas de piedra seca en final de boca le dan seriedad. Como siempre, un blanco muy interesante y que ofrece mucha satisfacción por lo que cuesta. 

13,5% vol.
13.200 botellas
23 €
Puntuación: 93

Firma

Amaya Cervera

Periodista especializada en vino con más de 25 años de experiencia. Fundadora de Spanish Wine Lover y Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica 2023